PACrepresenta, PIAF

LES PRODUCTORES PROTESTEN A CANNES SOBRE EL PROJECTE DE LGCA

24 de maig 2022.

Les principals associacions de productores espanyoles han dut a terme aquest dilluns al Festival de Canes, una protesta contra els canvis d’última hora introduïts en el projecte Llei de l’audiovisual (LGCA) que pot suposar una “sentència de mort” per al sector audiovisual. 

Les associacions consideren que el canvi d’una sola paraula en l’article 110 de la llei, que es votarà el proper dijous en el ple del Congres, permetrà que “les televisions o qualsevol altre operador” puguin produir continguts dins de la quota obligatòria reservada fins ara a la producció independent.

La protesta fins ara ha unit a la totalitat de productores audiovisuals espanyoles representades  la Plataforma Audiovisual de Productores Independents, P.A.P, que inclou dins de la seva estructura a AECINE, PIAF, PROA i DIBOOS i per PATE. (PAC forma part de la federació PIAF).

“Totes les associacions ens hem posat d’acord per primera vegada en anys, no estem exagerant i no estem sols”, ha dit María Zamora, com a portaveu de totes elles.

La clau és una modificació de l’article 110 permet que les productores dependents de televisions i plataformes puguin considerar-se independents només contractant de forma creuada amb altres prestadors del servei de comunicació audiovisual. És a dir, les productores vinculades a un proveïdor de serveis de comunicació, tindran la consideració d’independents quan produeixin per a altres proveïdors de serveis de comunicació competint de forma deslleial i amb injust avantatge amb els veritables Productors Independents.

 

Us deixem aquí el comunicat que van emetre ahir 23 de maig en el marc del Festival de Cannes:

COMUNICADO DE LAS ASOCIACIONES DE PRODUCTORES DE LA INDUSTRIA DEL CINE Y EL AUDIOVISUAL ESPAÑOLES
Cannes, 23 de mayo de 2022
Estando aquí, en la 75 edición del Festival de Cannes, desgraciadamente no os hemos convocado para hablar de una película, o de la boyante acogida de nuestro cine en los grandes festivales, contribuyendo a hacer crecer la Marca España. Hoy estamos aquí porque el próximo jueves 26 de mayo se puede aprobar la sentencia de muerte de la industria audiovisual española tal y cómo la conocemos.
¿Estamos exagerando?
Cuando todas las asociaciones del sector de la producción en España nos hemos puesto de acuerdo por primera vez en años tiene que ser porque lo tenemos claro.
¿Estamos solos?
No. Estamos siendo apoyados por nuestros compañeros europeos de European Producers Club que representan a 30 países.
Así como por la Academia de Cine de España (que representa a los creadores, artistas y técnicos de nuestra cinematografía), y por asociaciones como
la Federación Alianza Audiovisual que unifica y representa a gran parte de las trabajadoras, trabajadores y profesionales del sector audiovisual;
Acción, Asociación que representa a un gran colectivo de Directores;
CIMA, Asociación de mujeres cineastas y de medios audiovisuales
APPA, Asociación de profesionales del Audiovisual.
Y otros colectivos del sector que a estas horas siguen mostrándonos su apoyo.
¿Y de qué estamos hablando?
De que el cambio de una palabra en el artículo 110 de la Ley General de Comunicación Audiovisual permitirá que las televisiones o cualquier otro operador pueda producir contenidos dentro de la obligación dedicada a los productores independientes. Esto no sólo nos aleja del objetivo europeo de la Directiva que se está trasponiendo y que, como bien dijeron nuestros compañeros europeos, busca garantizar la diversidad cultural promoviendo la existencia de un tejido empresarial y regular el ecosistema del audiovisual. Esta diversidad cultural que nos permite ver nuestra realidad, nuestros problemas, nuestros desafíos y nuestras historias desde distintos puntos de vista en el cine, la televisión o cualquiera de las otras pantallas disponibles.
Lo que reclamamos no es una ayuda a un pequeño colectivo, sino la protección de toda una industria, DE TODO UN SECTOR CLAVE EN EL PATRIMONIO CULTURAL DE NUESTRO PAÍS.
Defendemos que la obligación que marca la ley (5%) para regular el ecosistema audiovisual, proteger la diversidad cultural y garantizar las renovaciones generacionales de nuestros creativos, técnicos y actores no quede desvirtuada y vacía de contenido por una enmienda técnica que convierte en productores independientes a los que, por naturaleza, no lo son. (ver detalle al final)
Y que podamos seguir teniendo libertad para que la historia de unas niñas en su colegio nos conmueva, que podamos retratar la crudeza de la vida de los mayores, la injusticia creada por la desigualdad o la realidad del abandono rural, ampliando nuestro patrimonio cultural, así como contribuyendo a enriquecer la marca España con nuestros títulos internacionales tan reconocidos en Festivales como en el que estamos… Que estas historias nos hagan pensar. Esto que defendemos es el derecho que tenemos como sociedad de poder pensar libremente y conocer que pasa en nuestra realidad.
Esto no es una cuestión de ideologías, es una cuestión de derechos.
Apelamos a la responsabilidad de nuestros representantes públicos para que concedan indulto a la creación española. Pero, sobre todo, hacemos un llamamiento al Ministro de Cultura para que nos muestre su posicionamiento en todo este tema dado que nos gustaría que su Ministerio no pase a la historia como cómplice de una estrategia que pone en grave riesgo la continuidad de la variedad audiovisual e independiente.

Aquí us deixem l’enllaç amb el video del comunicat:    https://studio.youtube.com/video/iM5i7x94h4w/edit


ANEXO
*Detalle del cambio originado por la enmienda técnica introducida por el PSOE en la redacción de la
definición de productor independiente en la Ley General de Comunicación Audiovisual modificando así el
art. 110.1:
1.” Se considera productor independiente a efectos de este capítulo a la persona física o jurídica que no está vinculada de forma estable en una estrategia empresarial común con un prestador del servicio de comunicación audiovisual obligado a cumplir con lo establecido en los artículos 115 a 117 y que asume la iniciativa, la coordinación y el riesgo económico de la producción de programas o contenidos audiovisuales, por iniciativa propia o por encargo, y a cambio de una contraprestación los pone a disposición de UN (cambiado por DICHO) prestador del servicio de comunicación audiovisual”
Pues bien, esta modificación (cambiar el artículo indefinido UN, por el adjetivo DICHO en referencia concreta a los prestadores de servicio mencionados anteriormente) implica un cambio de enorme calado con consecuencias muy graves, tanto para la producción independiente, como para el sector en su conjunto y la diversidad y creatividad de producción europea.
A pesar de que literalmente pueda parecer mínimo el cambio introducido, lo cierto es que modifica la obligación general de no vinculación con un prestador, al limitar dicha obligación de no vinculación, exclusivamente, respecto del prestador con el que se contrata, lo que permite que las productoras dependientes de televisiones y plataformas puedan considerarse independientes solo contratando de forma cruzada con otros prestadores del servicio de comunicación audiovisual. Es decir, las Productoras vinculadas a un Proveedor de Servicios de Comunicación, tendrán la consideración de Independientes cuando produzcan para otros Proveedores de Servicios de Comunicación compitiendo de forma desleal y con injusta ventaja con los verdaderos Productores Independientes. Estos Proveedores de Servicios de Comunicación (televisiones y plataformas) no sólo cuentan con las ventanas donde exhibir el contenido, sino que además tienen la plataforma donde se anuncia.
De esta manera, esta modificación impulsa concentración inmediata de la industria, en el duopolio televisivo actual y en el medio plazo en las grandes plataformas internacionales. Está garantizada la deriva al pensamiento único desde el punto de vista de la diversidad cultural. Va en contra del movimiento de la visión europea y su diversidad de la que el productor independiente es garante desde sus inicios. Pero no sólo tiene un impacto cultural, sino que con esta concentración se ponen en riesgo más de 25.000 empleos, de los que se pueden perder más de 17.000 y precarizar los 7.000 restantes. Además deja indefensos al talento y a los creadores frente a grandes conglomerados corporativos.
Esta orientación está en contradicción con los objetivos de la Directiva Europea de Medios
Audiovisuales (AVMS) y no hará sino generar litigiosidad en el sector.

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